jueves, 5 de marzo de 2015

HAYEDO DE OTURIA. SALVADO DE SER TALADO Y CONVERTIDO EN CARBÓN VEGETAL PARA BARBACOAS. ROSA MARIA PARADINAS ENTRA EN ACCIÓN.


El hayedo de Oturia se extiende en una vaguada orientada al noroeste entre 1.400 y 1.700 metros de altitud, termino municipal de Javierre y Satué (Sabiñánigo y Biescas). Tiene una extensión en torno a doscientas hectáreas y alberga más de un un millar de hayas, algunas centenarias de magnífico porte, y también abetos, pinos, tejos, robles, acebos y serbales. Es agreste y empinado excepto la parte superior (planicie de Santa Orosia). Está en el límite climático, alejado de los Pirineos pero recibe las lluvias y nevadas de origen atlántico y sus hayas presentan un buen estado frondoso y saludable. Puedes ir a visitarlo. Te gustará, pero debes saber que en 1986 estuvieron a punto de talarlo completamente para fabricar carbón vegetal y exportarlo a los Estados Unidos para las barbacoas. Era KRISA (Karl Ritchberg Ibérica Sociedad Anónima), una multinacional alemana radicada en Huarte-Araquil (Navarra) cuyos directivos en España, Gil y Samaniego, aseguraban a los vecinos de Javierre y Satué que "las hayas son muy perjudiciales porque no dejan crecer al pino que es el da dinero". KRISA pagó dos millones de pesetas (doce mil euros) por todas las hayas e inmediatamente empezaron a cortar a matarrasa y a sacar camionadas día y noche. Entonces un muchacho casado con una chica de Javierre se presentó en ADEPA (Asociación de Defensa del Pirineo Aragonés) y nos puso al corriente de que estaban arrasando el hayedo de Oturia.


En la sombra el hayedo visto desde la cima de Oturia. Al fondo los Pirineos.


NOS PONEMOS EN ACCIÓN
Denuncias, protestas, carteles, manifestaciones. Mientras tanto Samaniego aceleraba la tala sacando camionadas noche y día. Para humillarnos cortó un enorme tejo y lo dejó tirado en mitad del barranco. Yo recibí en mi casa la visita de un ingeniero de montes, implicado años más tarde en la tragedia del camping de Biescas, que intentó convencerme de la conveniencia de talar el hayedo. En las Cortes de Aragón, el presidente del Gobierno de Aragón, otro ingeniero de montes, restaba importancia al valor de ese hayedo y minimizaba la corta.
Delimitación aproximada del hayedo de Oturia (visto desde el oeste)

Al final resultó que las máquinas caterpillar fueron atacadas, cristales rotos, cables cortados, tierra por el tubo de escape, y nos vieron, menuda putada, un marronazo.
Consulta rápida a un socio abogado: Presentaos inmediatamente en el cuartel de la Guardia Civil y confesad el ataque. De acuerdo, Julio. Pero ¿qué tal si la culpa de todo se la echan dos menores? Así los demás quedamos exculpados, ¿no?
Pues sí, buena idea, hacedlo así.
Con todo los dos chavales, pero sobre todo sus padres, hubieron de pasar por el mal trago de ser conducidos hasta el juzgado de Jaca en el lan rover de la Guardia Civil.
Todas las pesquisas de la policia judicial iban dirigidas a conseguir que los dos menores me señalaran como el inductor del ataque. Pero los chicos resistieron las presiones y declinaron acusarme de nada. ¡Gracias chicos!
Fueron unas semanas muy difíciles, con tensas negociaciones, cara a cara con KRISA para conseguir que retirara la denuncia por daños a sus máquinas. KRISA nos pedía 500.000 pesetas!
Intervino la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno Central, pedimos ayuda y recaudamos 100.000 pesetas de los grupos ecologistas que quisieron ayudarnos. El Alamo, de Madrid, nos envió 25.000 pesetas. ¡Muchas gracias! Por mi parte yo negocié con mi esposa para que me permitiese aportar un dinero. Ella accedió, ¡gracias cariño!
Los padres de los menores pusieron al final casi todo el dinero, los pobres.
Pero todo valió la pena porque el Gobierno de Aragón decretó la paralización de la tala e inició un expediente sancionador contra KRISA por cortar hayas de pequeño tamaño. Todos los árboles le servían a KRISA para su fábrica de carbón vegetal. ¡Allí los pillamos!
Finalmente el hayedo de Oturia, aunque parcialmente talado y con pistas y tiraderas erosionándolo recobró la calma y poco a poco la Naturaleza cicatrizó sus heridas. Creo que todo valió la pena y siempre que paso cerca de las montañas de Santa Orosia le echo una miradita al hayedo, allá arriba, en fuerte pendiente, resistiendo agazapado en la ladera noroeste del Sobrepuerto, y pienso conmovido, que un puñado reducido de gente fuimos capaces de salvar ese tesoro de la Naturaleza, ese bosque encantado de hayas centenarias, el hayedo de Oturia.

Un sendero muy bueno para raquetas sube hasta el hayedo desde Javierre.

El camino se sigue bien a pesar de la nevada.

Planicies de Santa Orosia

Al fondo ya se ve la cumbre de Oturia

Matas de boj.

Javi y Jesús, cumbre de Oturia, 1.970 m



Una joven profesora decidió hacerse socia de ADEPA al tener conocimiento de nuestra lucha por salvar el hayedo. Rosa María Paradinas se involucró de inmediato en conseguir que la denuncia de KRISA fuera retirada, y especialmente en evitar que el hayedo fuese talado. Pronto tomó las riendas y se convirtió en la presidenta de la asociación. Más tarde Rosa María Paradinas lideró la lucha para detener la contaminación de INQUINOSA. Eran tiempos en que la Naturaleza de los Pirineos se enfrentaba a una terrible sucesión de agresiones, pero también, paralelamente, surgieron personas decididas a impedir el deterioro y contaminación de los Pirineo.


¡Cuantos pensamientos, recuerdos y reflexiones!
¡Lo que importa es que han pasado casi 30 años y el hayedo de Oturia sigue en pie!

No hay comentarios:

Publicar un comentario