Bloque tapón en el torrente de Yenefrito, con una bella estratificación. 16 de mayo de 2026. Ampliar imágenes haciendo click. A continuación encontraremos otro torrente que desagua el ibón de Catieras, y pasado éste, hay unas piedras y una rampa que perite cruzar el barranco principal. Oscar, José Manuel, Nacho, Negrita, Marcos y Jesús.
Ruta de subida al pico Ferreras norte, en rojo. En amarillo, el Ferreras sur. Destaca la expuesta travesía que permite alcanzar el ibón de Catieras. Piolet y crampones imprescindibles. Ampliar imágenes haciendo click.
Iniciamos la ascensión en el aparcamiento de la Ripera, pasado Panticosa, cota 1.200 m. Es una hora de pista suave y entretenida, que no debe ser transitada en automóvil para evitar la masificación de este precioso rincón de los Pirineos.
Refugio nuevo de Yenefrito, A dos horas de camino. Capacidad para cinco personas.
Nacho cerca del cruce del barranco. Detrás, el bloque más bonito del Pirineo.
Travesía horizontal al ibón de Catieras. Expuesta y avalanchosa.
Travesía hacia el ibón de Catieras. Al fondo el pico Escuellas.
Oscar camina junto al ibón.
En rojo, la traza hasta el pico Ferreras norte,
Ampliar imagen haciendo click. Caminamos bordeando el ibón.
Nacho y Oscar. Al fondo pico Catieras.
Ganamos altura hacia la arista norte.
La pendiente se endereza a 45º
Nubes de frío. Ampliar la imagen para descubrir el elegante corredor oeste, directo a la cima.Negrita estudia la remontada. Esa brecha, al sur del collado Espelunz, permite acceder a la arista.
Está apatrullando la excursión. Vigila que todos progresemos a buen ritmo.
Arista franca y amable.
Al fondo el Vignemale.
Marcos y Jesús remontan la sencilla arista.
Nieve reciente. Los crampones muerden bien,
Tramo final. Divisoria Ara/Gállego.En cinco horas y media hemos subido a la cima, empezando a caminar abajo en el aparcamiento de la Ripera. Ampliar imágenes haciendo click.
Hay que abrigarse. Autofoto de Oscar.
Nacho satisfecho con esta bonita y esforzada ascensión.
Oscar y José Manuel prefieren descender por un poderoso corredor; yo lo conozco y es bastante aéreo e impresionante. Marcos, Negrita, Nacho y yo bajaremos por la brecha por la que hemos ganado la arista. Negrita ha dudado hasta que finalmente ha seguido a su amo (sirviente, en realidad, ja, ja)
El grupo se divide pues Nacho, Negrita y Marcos han optado por descender por la misma ruta de subida, por el desagüe del ibón de Catieras. Oscar y José Manuel me siguen para conocer un interesante collado que permite atajar unos 40 minutos. En unas cuatro horas bajaremos. Han sido 1.500 metros de desnivel. 21 kilómetros en total, Un ramillete de cumbres amables y accesibles. Yenefrito es fantástico.