sábado, 30 de junio de 2018

SUCA 2.802 m Y TUCA PUNCHUDA 2.794 m

LA SUCA, O DOS DE LAS TRES MARÍAS
Enrique Moreno.
Aínsa

Se acercaba San Juan y sin un plan establecido Jesús me propone hacer algo el 23 de Junio. Después de comentar varias opciones quedamos el sábado para subir la cumbre principal de las “Tres Marias” o “Tres Sorores”. Jesús que es mas técnico le llama “la Suca”.
Quedamos en Aínsa a las 6.30 y subimos en todo terreno hasta la barrera del Parque Nacional. Logramos arrancar a andar sobre las 7.30. Nos salimos enseguida de la pista para ladear. Seguimos subiendo y en unas dos horas estamos en el collado.
De allí nos acercamos a un abrevadero y enfrente nuestro ya están las Tres Marias. La Suca queda a la izquierda, al oeste. Empezamos a acercarnos y tras cruzar varios heleros llanos terminamos poniéndonos los crampones para emprender los mas empinados. Yo no tengo mucha práctica con ellos y llevo unos “medio crampones” pero me hago a ellos. Avanzamos con piolet en la mano sin grandes dificultades. Una pareja que va delante nuestro vemos que avanza siempre por fuera de la nieve. En la cumbre coincidimos con ellos. Nosotros optamos por intentar subir la segunda cumbre “la Suca Punchuda” . La cosa se complica algo porque cresteamos en nieve. A nuestra izquierda muy al fondo vemos el valle de Pineta, a nuestra derecha los empinados heleros por los que hemos subido. Al final llegamos a la segunda cumbre. La niebla hace su presencia y nos anima a no intentar la tercera María. Para descender optamos por encordarnos para hacer los pasos de nevero. El descenso se hace lento entre la bajada por los neveros, la niebla y la dificultad de encontrar los pasos por los que hemos subido, pero tras un par de salidas de ruta volvemos al abrevadero. Bajamos por el camino en altura que nos lleva a un collado que acaba encima de la pista. Cresteamos hasta el parking, son ya casi las 18 horas.
Una buena experiencia, otro de los picos que me han rodeado durante los últimos quince años, por fin conquistado.


CRÓNICA Y FOTOS DE JESÚS VALLÉS. Pirineos Wilderness.
Desde Plana Canal (1.300 m) al nordeste de Bestué, caminar hacia el norte por senderos que contornean el Tozal de Basones y después el de San Vicenda. LLegaremos  en menos de dos horas a Cuello Viceto (2.000 m) divisoria entre el valle de Escuaín y el Cañón de Añisclo. Al norte ya podemos ver las Tres Marías, con la Suca 2.802 m, justo al este del collado de Añisclo. Al oeste se impone el grupo de Monte Perdido, con el Soum de Ramond y la Punta de las Olas. En el gran Cuello Viceto hay un basarrón o abrevadero para llenar la cantimplora. Ampliar fotos haciendo click.
Imponente el grupo de Monte Perdido con una potente innivación. Es 23 de junio de 2018. Ya estamos en la estación veraniega. Enrique Moreno, de Aínsa y Jesús Vallés, de Sabiñánigo.

Buscar los pasos más sencillos para ganar un canalón entre la Suca y la Tuca Punchuda. Las Tres Marías es un simpático trío de cumbres calcáreas que no alcanza los tres mil metros de altitud y domina el Valle de Escuaín sobre el escarpado Circo de Gurrundué.

Los crampones permiten avanzar con rapidez. La nieve esta tierna y un poco resbaladiza. Pendientes de 40/45º. Piolet imprescindible siempre.

LLegando a la cima de la Suca. Al fondo la esbelta Tuca Punchuda que subiremos después por la arista de la izquierda (N.O). Sus perfiles recuerdan al Monte Perdido.

Suca, 2.802 m, la más alta de las Tres Marías. Hermosas vistas sobre la cara este del macizo de Monte Perdido y el Valle de Pineta.

Tuca Punchuda. Arista de nieve aérea y con caída sobre el Valle de Pineta, 1.000 metros más abajo. La cuerda asegura a Enrique que se desenvuelve  bien con sus minicrampones de seis puntas. Prohibido resbalar, ja, ja!

Tuca Punchuda 2.794 m. Al fondo La Larri y el pico de La Munia. LLevamos casi seis horas de marcha y la niebla gana terreno con rapidez. Renunciamos a la cumbre oriental de las Tres Marías. Descendemos por el canalón por el que subimos. La niebla nos despista hacia el este y nos topamos con los precipicios del Circo de Gurrundué. Por suerte llevo mi pequeña brújula y corregimos la ruta logrando alcanzar el Cuello Viceto y después la pista de Plana Canal. En total han sido nueve horas de ruta para subir y bajar. Una buena cena nos espera en Aínsa. 

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