lunes, 20 de febrero de 2017

SENDERISMO GUARGA-BASA

Del Puente del Guarga, al pie de la vertiente norte del Puerto de Monrepós, caminamos unos cuatro kilómetros en dirección Boltaña por la carretera de la Guarguera. Tomar al norte en fuerte ascenso una pista señalizada "Abenilla". Primero asfaltada y luego de tierra, siempre en subida, deshechando pistas secundarias que salen hacia el este, sube hasta dominar el pueblecito abandonado de Abenilla (pronto será engullido por la vegetación) y luego comienza a llanear hacia el este en dirección al pueblo abandonado. No vamos a ir a Abenilla hoy. Vamos hacia Allué.


Pero nosotros tiramos al norte continuando la subida, por pista y atajos (sendero) hasta vencer una marcada divisoria desde la que podemos contemplar la cordillera de los Pirineos. Punto de inflexión y cambio de vertiente. Dos horas y media desde el Puente del Guarga. En suave descenso nos internamos pista hacia abajo (norte).


Se trata de un valle entre cerrados pinares donde observamos un enorme campo yermo y una caseta abandonada. Iremos encontrando encrucijadas y continuaremos siempre hacia el norte en dirección "Allué".


Encharcamientos helados, señales indicadoras.

Seguimos hacia el norte dirección Allué.


Pero atención. Abandonamos la pista para coger un desvio bien señalizado por la margen izquierda del valle. Seguiremos por un bonito sendero que llanea y desciende siempre hacia el norte.


Ya avistamos la montaña de Santa Orosia (oro, sía), es decir: montaña, torrente. En lengua indoeuropea. Seguimos disfrutando este valle estrecho y sombrío, de abrupto relieve.

Afloramientos calizos flanquean el sendero. Curiosos "cinglos· que confieren atractivo y personalidad a nuestra ruta.


El sendero se tropieza bruscamente con un barranco margoso atravesado por una tubería de goma. Pasamos junto al depósito de agua y ya divisamos Allué aquí cerquita. Han sido cuatro horas desde el Puente del Guarga.

Iglesia románica. Porche fresquito. Hoy hace frío y nos sentamos en un banco al sol (débil) de febrero. Para continuar hasta Sabiñánigo tenemos dos opciones: por un sendero fatigoso y rompepiernas, por la falda norte de la Sierra de San Pedro (dirección El Puente) o, más cómodo, bajando la pista, cruzando el río Basa (vasa, río) y por el arcén de la carretera hasta Sabiñánigo. Hora y media de caminata constatando el escaso tráfico de la carretera "Sabiñánigo-Fiscal"
En total 27 kilómetros, 600 metros acumulados de desnivel y unas seis horas de marcha.

miércoles, 15 de febrero de 2017

ERATA 2.005 m. RAQUETADA CIRCULAR

Hemos caminado hora y cuarto por un sendero pinchoso  P.R que arranca del pueblecito de Orós Bajo (900 m). LLegamos a Barbenuta y su "funicular" para la explotación maderera.




Barbenuta (1.200 m) esta habitado y las casas están restauradas con esmero.

En diez minutos llegamos a Espìerre. Iglesia románica, siglo XII.


Ya con raquetas tiramos pista arriba durante más de una hora, pasando junto a una coqueta ermita que por fuera parece un pajar.

Loma N.O del monte Erata. Está helada por el viento y las raquetas nos obligan a poner mucho cuidado para no resbalar.


Mucho frío en la cumbre del monte Erata, 2.005 m. Al fondo el grupo de Monte Perdido.


Victor ha traído a su perrita "Tuca" que juega con Chucky.



Descendemos al sur y luego al oeste. Encima se queda la minúscula ermita de San Benito.


Loma divisoria Ainielle-Barbenuta.



El Erata ofrece un aspecto formidable y amistoso a la vez.



Restos de la muralla pastoril. Las perras juegan sin parar.



Nos espera una larga bajada por una pista tortuosa que hemos descubierto.



La pista hace muchos zig-zag y se bifurca. Nosotros evitamos los ramales al sur que nos llevarían hacía el barranco de Oliván.


El pinar presenta una formidable innivación. La pista es muy larga y acaba cruzando el torrente caudaloso  para salir a la carretera asfaltada justo bajo Espierre y Barbenuta. Después de más de cinco horas hemos podido quitarnos las raquetas. ¡Vaya raquetada!

Hemos subido por la izquierda y bajamos por la derecha. Somos pues políticamente "transversales", ja, ja!

De vuelta en Orós Bajo, donde arrancamos esta mañana. El día ha sido frío pero sin precipitación.

Las perritas Tuca (cuatro meses) y Chucky (seis meses), se apalancan en el coche de Victor. Han sido 19 kilómetros y 1.100 metros de desnivel. Un buen chaquetazo, si señor. ¡Esta noche van a dormir a gusto!




PEDAZO AVALANCHA EN LA VAL DE CHISTAU
Jodo, el monte no está para bromas. Aludes a mogollón. Carreteras cortadas y gente atrapada en los Balnearios de Panticosa y Hospital de Benasque. Riesgo 4.


CHATARRA IMPERIALISTA EN EL MONCAYO
Cuatro aviones USA, que yo sepa, se han estrellado en el Moncayo y sus estribaciones. Van a bombardear Vietnam y se topan con la Muela de Borja o el Cerro de Castilla.
Se pegan el ostiazo. Los pilotos palman pero la chatarra (ametralladoras) queda. 
Donald Trump dijo en su campaña que "EE.UU no puede pretender arreglar el mundo cuando nuestro país es un desastre". Sabia reflexión.


viernes, 10 de febrero de 2017

BIELSA, PICO DEL PUERTO 2.721 m - PICO DE BARROSA 2.742 m




Pico del Puerto de Bielsa (2.721m) y Pico Barrosa (2.742m); mi primera cramponada y segunda toma de contacto con raquetas.

Por Raúl Gállego

Aparcamos el coche junto al túnel de Bielsa y nada más bajar nos ponemos las raquetas, estaba todo con nieve. Anduvimos por un PR y parte del Camino de Santiago del Sobrarbe hasta el Valle de Pinarra donde ya sólo nos separaba una empinada arista con nieve más dura hasta nuestro primer objetivo, el Pico Puerto de Bielsa, ahí Jesús y Mónica decidieron quitarnos las raquetas y ponernos los crampones; fue mi primera vez en ponérmelos y todavía no tenía muy claro cuando usar raquetas y cuando crampones por ello estaba atento a las indicaciones de Jesús: ‘¡Quitamos raquetas, ponemos crampones!’. Eso sí, siempre bastón en mano y piolet en la otra –éste último en la mano del lado de la montaña y tenerlo bien sujeto antes de mover los pies; si mueves los pies, no muevas el piolet y si mueves el piolet, no muevas los pies. Uno de los muchos consejos de Mónica. –

Esta arista que nos separaba hasta la primera cima estaba repleta de nieve ‘amistosa’, virgen y un poco cabronceta. Mis 90 kilos y yo tardamos un poco en subirla, tan pronto ascendía un paso como descendía dos. Al llegar a la cima disfruté mucho, las vistas eran estupendas y era buena hora. Decidimos continuar y hacer una segunda cima, había buen camino hasta Pico Barrosa y Jesús dijo: ‘¡Quitamos crampones, ponemos raquetas!’ y continuó andando, recalcó en varias ocasiones –a veces como un sargento – la importancia de hacer rápidamente ese cambio. En menos de una hora llegamos a la segunda y última cima con la sensación de haber andado incómodamente algún rato y los veteranos decidieron volver a poner crampones para bajar.

Ya bajando, por el puerto de Barrosa (2.534m) Jesús dijo que quitásemos los crampones y que éramos muy lentos, decidió que el terreno estaba bien para andar sólo con botas… pero al poco reconoció haberse equivocado. Él continuaba con crampones y nosotros pisando sobre sus huellas, andábamos locos buscando el refugio de Barrosa porque ello significaba el estar ya en el sendero de vuelta paralelo al río. Una vez en él, Jesús reconoció el haberse equivocado al decirnos de quitar los crampones y a su vez nos metió prisa para ponernos las raquetas, dijo que todo era porque no nos anocheciera y que nos acostumbrásemos a hacer rápido esos cambios. Nos lo dijo entre risas con la frase: ‘en invierno tenéis que correr como el que se quita avispas del culo.’


Saliendo del pinar.

Caseta inservible.

Mónica al iniciar la ascensión al Pico del Puerto.

Chucky disfruta.

Inclinación moderada, 40º

La perrita se sube a una roca.

La pendiente aumenta su inclinación.

45º

Pico del Puerto de Bielsa, 2.721 m.

Al fondo Robiñera, La Munia y Troumousse.

Descenso al collado con el Pico de Barrosa.



Pico de Barrosa 2.742 m.

Descenso por laderas venteadas y heladas.

En rojo línea de subida al Pico del Puerto de Bielsa.

Port de Barroude, frontera España-Francia.

Refugio de Barrosa, en buen estado tras ser reparado por los montañeros de Toulouse (Francia)

El sol ya se ha puesto y pronto anochecerá, pero hoy no nos va a pillar "el negro" (la noche), ja, ja. Mónica y Raúl han tenido que correr,  como el que se quita avispas del culo, ja, ja!



SENDERISMO POR IBORT (SERRABLO)
Hemos dejado Rapún con sus crestas y peñascales desafiantes y tomamos al S.O un camino bien señalizado que atraviesa un barranco y enfila hacia el sur por un pinar de repoblación con afloramientos margosos.

 El sendero es agradable y cómodo de transitar.

 Ibort es un pueblo de okupación en restauración permanente. Unos cuantos pobladores intentan construir algo parecido a un sentimiento de identidad, de pertenencia. Pero esto no es fácil en un lugar pequeño donde NO conviven trece nacionalidades distintas..
 Retrocediendo unos minutos hacia el norte encontraremos una senda que desciende entre los pinos y luego una plancha de roca vistosa, y balizada con hitos que desciende hacia el este saliendo a la carretera ya cerca de la Central Eléctrica de Jabarrella.